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Identidad digital

Qué datos debe y no debe mostrar una tarjeta digital

Qué información incluir en una tarjeta digital, qué datos omitir por seguridad y cuáles exige la regulación, con criterios para equipos de trabajo.

Tarjeta de presentación digital en un teléfono móvil con nombre, cargo, empresa y botón de contacto, junto a un escudo de protección de datos

Una tarjeta de presentación digital debe mostrar solo la información que alguien necesita para iniciar una relación profesional con usted. Todo lo que sobrepase ese propósito es exposición sin beneficio.

La tarjeta impresa tenía un límite natural. Llegaba a quien usted se la entregaba y, en la mayoría de los casos, terminaba en un cajón. La digital se comporta de otra manera: se reenvía por mensajería, puede aparecer en buscadores y se descarga como archivo de contacto que queda guardado en el teléfono de personas que usted nunca conoció. Un dato publicado en ella deja de estar bajo su control desde el primer escaneo.

Por eso conviene diseñarla con el criterio que las normas de protección de datos llaman minimización. El Reglamento General de Protección de Datos europeo lo formula como tratar solo los datos adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario para su finalidad. Aplicado a una tarjeta, la pregunta es concreta: ¿este dato ayuda a que me contacten o a que confíen en mí? Si la respuesta es no, sobra.

Nombre Apellido

Asesora de proyectos de vivienda

Nombre de la empresa

Escribir por WhatsApp

[email protected]  |  www.empresa.com

Estructura de referencia

Nombre y cargo comprensibles para el cliente, un canal principal de contacto claramente destacado y el resto de los datos en segundo plano.

Los datos de la tarjeta son de ejemplo.

Lo que sí debe incluir

El núcleo de una tarjeta profesional es corto y casi no varía entre sectores.

Nombre y cargo

El cargo debe ser el que el cliente entiende, no la denominación interna. "Asesora de proyectos de vivienda" comunica más que "Ejecutiva II".

Empresa y logotipo

Respaldan la identidad de la persona y evitan que la tarjeta parezca un perfil personal.

Un canal principal de contacto

Puede ser el teléfono corporativo, WhatsApp o el correo, según cómo prefiera trabajar. Conviene que sea uno, claramente destacado, y no cinco con el mismo peso visual.

Correo corporativo

El dominio propio de la empresa genera más confianza que una cuenta gratuita y sigue funcionando para la empresa aunque la persona cambie de puesto.

Sitio web o página de servicios

Es el lugar donde el interesado puede verificar quién es usted.

Fotografía profesional

En servicios que dependen de la confianza personal, como la salud, la asesoría o el sector inmobiliario, ayuda a que lo reconozcan en una segunda reunión.

Una acción clara

Puede ser agendar, escribir o solicitar una cotización. Una tarjeta que solo informa recibe visitas, pero pocas conversaciones.

Lo que no debe aparecer

Hay datos que no aportan nada a una relación comercial y, en cambio, facilitan la suplantación de identidad, el fraude o el acoso. Estos no deben aparecer en ningún caso.

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Número de documento de identidad

Junto con el nombre completo, es la base de buena parte de los fraudes de suplantación. Ningún cliente lo necesita para contactarlo.

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Fecha de nacimiento

Suele usarse como dato de verificación en bancos y operadores, y con el nombre basta para responder muchas preguntas de seguridad.

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Dirección de residencia

Si usted trabaja desde casa, es mejor indicar la ciudad o una dirección comercial. Una dirección personal publicada no se puede retirar de los teléfonos que ya la guardaron.

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Firma manuscrita escaneada

No tiene ninguna función en una tarjeta y facilita la falsificación de documentos.

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Información sobre familia o salud

No tiene relación con el servicio que ofrece y expone a terceros que no dieron su consentimiento.

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Cuentas personales de redes sociales

Si su perfil personal es privado o mezcla su vida familiar, no lo vincule. Use solo perfiles que mantenga con fines profesionales.

Hay además un riesgo menos visible. Los correos y teléfonos publicados en páginas abiertas son recolectados por programas automáticos que alimentan listas de spam y de llamadas fraudulentas. Si su tarjeta será pública, conviene usar el correo corporativo y no el personal, y activar las opciones de ocultar datos cuando la plataforma las ofrezca.

Lo que depende del contexto

Algunos datos son útiles en ciertos oficios y riesgosos en otros. La decisión depende de quién recibe la tarjeta y de cómo se distribuye.

Dato Conviene incluirlo cuando Conviene omitirlo cuando
Teléfono móvil personal Es el único canal de trabajo y usted lo usa así de forma habitual La empresa le asigna una línea, o la tarjeta será pública en buscadores
Dirección física El cliente debe visitar un consultorio, local u oficina Atiende a domicilio, en línea o desde su vivienda
Horario de atención Atiende al público o recibe pacientes Trabaja por citas acordadas caso a caso
Tarifas Son fijas y publicarlas filtra consultas que no van a cerrarse Cada propuesta se cotiza o los precios cambian con frecuencia
Títulos y certificaciones El cliente necesita verificar idoneidad, como en salud, derecho o finanzas No agregan confianza y alargan la tarjeta
Ubicación en mapa El lugar es difícil de encontrar Es una oficina compartida o una dirección residencial

Cuando la regulación exige mostrar datos

En las profesiones reguladas, la pregunta no es solo qué conviene mostrar, sino qué es obligatorio. Omitir un dato exigido puede convertir una tarjeta bien diseñada en un incumplimiento.

§ 10140.6

Un ejemplo claro es el del sector inmobiliario en California. La sección 10140.6 del Código de Negocios y Profesiones obliga a los agentes con licencia a publicar su nombre y su número de licencia en los materiales de primer contacto con el consumidor, y la norma menciona expresamente las tarjetas de presentación (Departamento de Bienes Raíces de California). Una tarjeta digital cumple esa misma función, por lo que lo prudente es aplicarle el mismo criterio.

En salud, derecho, contaduría, seguros y asesoría financiera suelen existir reglas parecidas sobre el número de registro profesional, la entidad que lo emite o la publicidad de servicios. Varían entre países y, a veces, entre regiones de un mismo país. Antes de publicar la tarjeta, vale la pena revisar las normas del colegio profesional o del ente regulador que corresponda.

Criterios para empresas que gestionan las tarjetas de todo un equipo

Cuando una organización entrega tarjetas digitales a sus colaboradores, la responsabilidad sobre esos datos pasa a ser corporativa. Por eso conviene fijar una política escrita en lugar de dejar que cada persona decida qué publicar.

1

Definir campos obligatorios y campos prohibidos

Una plantilla única evita que un colaborador publique su número personal o un correo ajeno al dominio de la empresa.

2

Usar canales corporativos por defecto

Si la línea y el correo pertenecen a la empresa, el contacto del cliente se mantiene cuando cambia la persona que ocupa el cargo.

3

Centralizar la administración

Alguien con autoridad debe poder editar, reasignar o desactivar una tarjeta el mismo día en que un colaborador se retira.

4

Informar al colaborador qué se publicará

La persona debe saber qué datos suyos quedarán expuestos y en qué contexto, sobre todo si incluyen su fotografía.

5

Revisar periódicamente

Una auditoría semestral detecta cargos desactualizados, enlaces rotos y datos que ya no deberían estar visibles.

Una tarjeta de presentación digital bien construida no es la que contiene más información, sino la que contiene la información correcta. Debe ser suficiente para que lo contacten y confíen en usted, y limitada para que no exponga lo que no hace falta. Las tarjetas que mejor funcionan suelen ser también las más cortas.

En vCard de U-site cada tarjeta permite ocultar el correo o el teléfono, definir si aparece en buscadores y, en los planes para empresas, administrar desde un solo panel las tarjetas de todo el equipo.

Imágenes generadas con IA

NJ
Natalia Jaimes
Escribe sobre integración de sistemas, infraestructura y continuidad operativa a partir de proyectos de desarrollo e implementación para empresas en Colombia.
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